Partiendo de la famosa frase de Hitchcock:
“un cineasta no tiene nada que decir, tiene que mostrar”, la Dirección de fotografía, que bien podría fomentar sus bases en esta
premisa, trabaja y coloca en cada plano
los elementos adecuados para contar gran
parte de la historia sin usar las palabras,
creando imágenes, haciendo que cada uno
de estos elementos sean en sí mismos letras
que acaban formando frases cargadas de
información.
Y si el cine es el arte de decir las cosas sin
decirlas, la Dirección de Fotografía lo refuerza.
Una vez conozcamos lo que cada uno de los
elementos nos ofrecen, podremos
traducir
intangibles (sensaciones, emociones…) con
las cosas materiales de las que disponemos
(camaras, luces, filtros, gelatinas, distancia focal, diafragama, etc.).
• Se dejará clara la suma importancia de
la
relación entre departamentos, todo está
relacionado y el Departamento de fotografía
es una pieza importante del engranaje.
• Se aprenderá a estar al servicio de la
historia.
• Se educará al alumno para que siga
siempre una
línea de trabajo y obtenga asi
una mayor coherencia.
• Se aprenderá a abandonar lo que a priori
parece una buena idea pero que no nos sirve
en el
conjunto global.
• Se estudiarán los temas en cuanto a su
valor
narrativo y dramático.
• Veremos cómo es la relación entre Director
y Director de fotografía y mostraremos como,
recíprocamente, uno potencia al otro.
• Estudiaremos cuán importante es la
puesta
en escena para el Director y las posibilidades
de la creación de imágenes para la elección
de sus planos.
• Se creará
unidad visual en los proyectos.
En este taller de fotografía se propondrá
reexaminar estas corrientes, intentaremos
re-crear la luz y los encuadres de estas
tendencias históricas. Así nos acercarnos
a la técnica desde la teoría con ejemplos
concretos de películas.